Bésame de noche

Un segundo de reflexión, puede cambiar una situación


19/12/17

Foto: Getty Images.

Con frecuencia he escuchado a muchas personas que, ante un evento, rápidamente entran en una situación de conflicto, en la que no controlan lo que dicen, cómo lo dicen, simplemente explotan, llevando las cosas a un extremo muy complicado.

Sí, estoy de acuerdo, que muchas veces hay cosas que nos molestan, que nos irritan, que nos roban la paz, no estoy diciendo que éstas emociones no sean reales, claro que lo son, hay personas que tienen la particularidad de tener una boca de la cual sólo salen estupideces, molestias, pero qué hacer frente a esto:

  • Lo primero es identificar que estás profundamente molesto, fastidiado, que tenés unas ganas profundas de decir lo que sea, como sea, como te salga, en ese primer impulso emocional, el silencio es la clave.

Pero qué vas a lograr si te permitís explotar, posiblemente la discusión se vuelva más grande, no se llegue a nada, las ofensas van a ser la tónica de la conversación, el resentimiento quedará ahí, posiblemente se dé un distanciamiento con esta persona.

¿Qué hacer?

  • Si la situación te molesta mucho, yo creo que es importante parar la conversación, dejarla ahí antes que las cosas se desborden.
  • Si la otra persona te dice “mira en este momento ya no quiero hablar”, te toca respetar ese espacio de silencio, para poder pensar muy bien lo que se va a decir.
  • No copiés la frecuencia explosiva de la otra persona, si uno levanta la voz, el otro la levanta el doble, de ahí en adelante todo se sale de control.
  • Si te das cuenta que no te están escuchando, qué sentido tiene insistir en una discusión, que sólo va a causar dolor.
  • Ante todo, recordá, el administrador de tu boca, de tu tono y de tus palabras sos vos.
  • Si el objetivo es entendernos, entonces proponé ideas con argumentos, no expresiones emocionales que no contribuyen en nada.
  • Que tu posición no te cause culpa, te vas a sentir mal después, simplemente porque no te diste un espacio de silencio para pensar.
  • Si no se puede resolver en ese momento, no importa, es mejor dar un espacio para luego hablar con calma, sin perder la paz.
  • Recordá que por alguna razón tenés que tener una relación con esta persona, entonces procurá que tu actuar mantenga la relación sana, desde una óptica constructiva y positiva.
  • No todo lo que uno piensa es correcto, no todo lo que se piensa debe decirse tal y como lo pensamos, hay que revisarlo, hay que madurarlo, hay que revisarlo para que pueda plantearse mejor.

Abrir espacios de reflexión, ante una situación que causa tensión, puede darle un giro completo a ese momento en el que estás frente a la otra persona. Te invito a leer este artículo: https://rafaelramoscr.com/mala-historia-amor/.

Recordá, no estás ahí para pelear, para lastimar, para agredir, para ofender, estás ahí para proponer, para resolver, para acercarse, para fortalecer la relación, pensálo, está en tus manos.

Dr. Rafael Ramos

www.rafaelramoscr.com

Oficina: 2290-1517, 2290-1383

Whatsap: 8881-1304.