Bésame de noche

En el amor, hay que aprender a ceder


05/02/18

Dicen que el amor es alegría, que amar es darse, donarse, entregarse, que la construcción del amor está centrada en la capacidad de poder contribuir a que la otra persona tenga una experiencia de vida constructiva y positiva, en la medida que procuramos esto para los demás, lo hacemos para nosotros mismos.

Si vemos el amor como construcción, como acciones para crecer, como un proyecto que se hace, no que nace, hay que tomar conciencia que lo  importante es jugar muy bien con una palabra que se llama ceder, veamos esto:

  • La palabra ceder es un puente que construye posibilidades.
  • La palabra ceder implica disfrute.
  • La palabra ceder está orientada a buscar soluciones.
  • La palabra ceder nos acerca.

La palabra ceder fundamentalmente ayuda a desarrollar la capacidad de mantener la relación en una perspectiva de cercanía y no de conflicto, pues nos orienta a la confrontación sana, al debate productivo, no a perder tiempo en discusiones tontas y sin sentido. Te invito a leer este otro artículo: https://rafaelramoscr.com/senales-buena-relacion-pareja/.

Tristemente muchas personas convierten su vida de pareja en un ambiente tóxico, complicado, esto es aburrido, lamentable, de seguir así, se pasa de pequeñas diferencias a un punto en el que  la relación podría transformarse para muchos casos en un infierno porque:

  • Tristemente muchas veces las personas no les da la gana que escuchar.
  • A veces simple y sencillamente dejamos que los caprichos se impongan.
  • Se hace un mal uso de una palabra tan pequeña como el “NO”. A veces decimos no simplemente porque no, sin sentido y sin contenido.
  • La carga de resentimientos y temas no resueltos nos pone a la defensiva y la ofensiva.

En fin, razones por las que nos cuesta ceder pueden ser muchas, creo que al final impera la estupidez, la insensatez, el capricho, muchos dicen que es inmadurez, no creo, simplemente no ceder, pero si queremos estar bien hay que comunicarse bien, queremos hacernos bien pero no nos gusta ceder, así que nos enfrascamos en luchas de poder.

La palabra ceder es un puente liberador de tensión, nos acerca, crea puentes y nos hace creer que el amor es un sueño posible. Ceder puede tener muchos significados, algunos de ellos a mi criterio muy hermosos:

  • Ceder significa humildad para escuchar con la mente en silencio y la boca cerrada.
  • Ceder implica reconocer que puedo estar equivocado
  • Ceder nos ayuda a aprender, por tanto abre las puertas de la sabiduría emocional.
  • Ceder implica validar y respetar la posición del otro u otra.
  • Ceder es un acto de amor, que anula la arrogancia y la imposición.
  • Ceder es un detalle cotidiano de respeto continuo que nos acerca y derriba los muros de la arrogancia.

¿Por qué asumir una posición intransigente? Al final esto es una experiencia dolorosa que causa frío en la cama, distancia los cuerpos, congela el corazón, nos lleva a ser groseros, poco solidarios e insensibles, esto no tiene sentido.

¿Por qué asumir una actitud cerrada? En la que no hay espacio para la escucha, pero mantenemos una posición abierta al conflicto, al maltrato, esto sólo crea desilusión y desamor.

¿Por qué negarnos a estar bien? Esto es actitud, nuestra forma de ver las cosas puede ser la base que complica todo, podemos modificar nuestra forma de ser y estar en una relación, si usted puede aprender otras cosas en la vida, también puede emprender este camino.

Les quiero proponer que veamos la palabra desde estas perspectivas:

  • Ceder puede ser un proyecto de vida, si al hacerlo crecemos y construimos bienestar.
  • Tenemos que ver la palabra ceder no como un proceso de sumisión, sino como una actitud de construcción.
  • Esta palabra es poderosa, cuando reconocemos que uno cede porque hace bien, libera temores, nos hace felices.
  • Ceder es un proceso que permite ver la vida en bonito.
  • Ceder es agradable porque ayuda a ampliar nuestros horizontes, nos pone de frente a la satisfacción, a la reconciliación, al perdón que es lo que le da sentido y contenido a cualquier relación.

Les propongo este proyecto, escuche razones, no se imponga, así va a disfrutar más, les dejo unas preguntas muy sencillas para la reflexión:

  • ¿A dónde lo ha llevado su intransigencia?
  • ¿Cuándo usted evita ceder se siente más cerca o más lejos de su pareja?
  • ¿Cuántas veces ha dejado una herida emocional en su pareja simplemente porque no quiso ceder?
  • ¿Usted cree que cuando no cede está mejor?
  • ¿Si no le gusta ceder, cuál es su propuesta?

Dr. Rafael Ramos

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